viernes, 30 de abril de 2010

Mostrando Nalga



Crece el desespero de la ultra derecha colombiana al ver como la candidatura de Antanas Mockus sobrepasa la del ex ministro Santos. La semana pasada se hablaba de empate, esta semana ya se habla de liderazgo de dos dígitos; no esta lejano el día en que una encuesta anuncie la victoria del partido verde en primera vuelta. En ese momento, me imagino, abandonaran el decoro por completo y, teniendo en cuenta lo que ya han dicho, sus acusaciones pasaran de irrespetuosas a infames.

La situación les es tan afanosa que el mismo Presidente ha intervenido, y sin el menor pudor ha acusado a Antanas de blandengue y ha hecho mofa de su parkinson llamándolo caballo discapacitado. En Villavicencio un seguidor de Santos pago una pancarta que muestra a Mockus bajándose los calzones ante Chávez y Correa. Algo parecido a lo que el ex ministro Arias infirió al señalar que si al conocer las coordenadas de Cano o de Jojoy, les mandaríamos mimos, girasoles o les pelaríamos la nalga. A ellos toca es darles duro dice el.

Y yo me pregunto, ¿acaso alguna vez le ha pelado la nalga Mockus a las FARC?, no, no lo ha hecho, lo hizo fue frente a un grupo de estudiantes en la Universidad Nacional; lo que me lleva a concluir que el ministro ante esa situación hubiera optado por “darles duro” o repartirles plomo a los estudiantes. Pregunto también, ¿alguna vez Mockus le ha mandado un mimo a las FARC? no, no lo ha hecho, los empleo para educar a la ciudadanía, por lo cual concluyo igualmente que el señor Arias piensa que ahí lo que procedía también era “darles duro”, repartirles plomo a los ciudadanos. Y podríamos seguir así, con otros casos, lo que es ineludible es concluir que a Arias lo que le preocupa no es resolver los problemas, como de hecho lo logro el ex alcalde, así fuera mediante el uso de métodos “no convencionales”, al ex ministro lo que le interesa es repartir plomo.

Y no me extraña, es lo que la ultra derecha de Colombia ha venido haciendo, con los resultados que todos podemos ver. Eso es lo que hace todo esto mas grave, que como mencione, la mostrada de nalga de mockus fue exitosa, mientras que la repartidera de plomo en la que vivimos todo el siglo pasado y lo que va de este aun no nos lleva a nada bueno. Sin embargo Arias ofrece “darles duro”, pretendiendo mostrarse como un líder con pantalones. Recurriendo así a muestras de machismo sospechoso, que evidencian ignorancia al desconocer el concepto cultural que fue la mostrada de nalga.

En Colombia no pueden dárselas de varones aquellos para los que la valentía se reduce a esperar a que Estados Unidos venga a defendernos de Chávez. Valientes son aquellos que han enfrentado los problemas y ajustándose a los derechos humanos, las normas de convivencia y la constitución nacional han dado la lucha y han resuelto las dificultades de manera exitosa. Valiente son quienes en plena época de elecciones son capaces de anunciarle al electorado que no bombardearan a nadie. Los atajos cualquiera los coge, cualquiera es valiente con el fusil en la mano.

La ultra derecha de Colombia se desespera al ver el apoyo que la nación le esta ofreciendo a Mockus. Para ellos la historia del país el siglo pasado se reduce a unos peones insurrectos, desconociendo que aquí lo que hay son unas gravísimas tendencias violentas por parte de todos. Acá la condición de asesino se ha escondido detrás de la lucha popular, la defensa propia y no se cuantas otras mas, que han únicamente permitido que la violencia interna siga escribiendo los libros de la historia patria. Si mostrando la nalga los colombianos logramos parar la gran espiral de sangre que nos consume, yo desde aquí convoco a una gran jornada nacional de pelada de nalga.

Mientras, los que se autodenominan los varones de la patria, allá seguirán tratando de convencernos de “darles duro”, ¿a quien? Pues hoy a las FARC, mañana no se sabe, de pronto a usted o a mi, porque lo de ellos no es derrotar a los criminales sino repartir plomo.

Napa: Si el señor Presidente no anuncia quien en su gobierno autorizo las chuzadas, no nos dejara mas remedio que asumir que fue el.

jueves, 25 de marzo de 2010

El Receptor Universal



Las poderosas maquinarias de la derecha amenazan con convertir esta elección presidencial en una decisión entre nombres, mas no entre planes de gobierno. Si, eso seria a lo que nos enfrentaríamos los colombianos en un tarjetón electoral de segunda vuelta entre los candidatos Santos y Sanín. Pienso yo que esa seria la mas desafortunada de las formulas de segunda vuelta para Colombia; toda vez que no hay elección real que hacer. Ante esa circunstancia, puede el votante entrar y marcar a ojos cerrados cualquiera de los dos, pues las consecuencias son más bien las mismas.

Digo esto basado en que tanto Sanín como Santos, son cabeza de las dos maquinarias electorales mas fuertes que tiene el país en este momento, partido conservador y partido de la ‘U’ respectivamente. En recientes elecciones parlamentarias, ambos partidos duplicaron al menos a todos los demás menos al liberalismo. Si se mantuviese esa votación de cara a las presidenciales, Santos y Sanín irían a la segunda vuelta. Resultado indeseable para el país, pero sobretodo para los electores de centro y de izquierda que llegarían a ese escenario sin opción alguna que comporta su visión de país.

Para todos esos sectores del espectro político nacional el reto esta en colar un candidato alterno en la segunda vuelta. Sus posibilidades pasan por consolidar a uno de sus candidatos y lograr que ese candidato de convergencia logre un 30% de votos que lo lleve a la siguiente elección. Esto seria lo que permitiría que en Junio estuviéramos eligiendo entre dos opciones de poder diferentes, dos visiones de país distintas y no una mera definición de nombre.

El obstáculo principal es la guerra de vanidades que se presenta entre personajes que se encuentran en estas instancias. Ninguno de ellos querrá agachar la cabeza y donar su capital electoral al vecino. Por eso todos mantienen sus intenciones de ir de manera independiente a la primera vuelta. Con ello se comprueba que las pasiones, en este caso la vanidad, logran torcerle el brazo a la razón. Para todos ellos, es mucho mas conveniente lograr una alianza programática que incluya al menos 3 partidos, que logre impulsar una candidatura con la fortaleza suficiente para alcanzar la segunda vuelta; lo otro es permitir que las maquinarias hagan lo suyo, que todos queden por fuera y la derecha siga decidiendo gracias a los mas de dos millones de votos de conservatismo y ‘U’; mas el millón del PIN.

Una vez resuelto ese tema, aparecería el segundo obstáculo, que es definir cual de los partidos seria el llamado a unificar. Ese, gracias a Dios, es un tema mucho más sencillo por que la respuesta es mucho mas clara. El partido con capacidad de recibir en este momento votos de corrientes tan distantes como cambio radical y el polo, es el partido verde, que a todas luces ha sido la campaña más incluyente y la única que no generaría rechazo entre los votantes de las otras colectividades. Poniéndolo en palabras claras: nadie acusaría a German Vargas de voltearepas por apoyar a Mockus, así como nadie acusaría a Gustavo Petro de voltearepas por apoyar a Mockus, mucho menos a Sergio Fajardo o a Rafael Pardo. El partido verde, en cabeza de Antanas Mockus, es el receptor universal capaz de unificar una candidatura fuerte con posibilidades reales de ganar la presidencia de la Republica para el centro y la centro izquierda nacional. Y también para la centro derecha; en realidad tanto Santos como Sanín son el extremo de la derecha. Algo así como el tipo de sangre AB+.

Veremos entonces que papel juegan las vanidades de aquí a Mayo. De ello dependerá que medio país se quede sin opciones de cara a la segunda vuelta, o que en Junio tengamos una elección real entre dos rumbos distintos para Colombia.


Ñapa: El dichoso guiñó presidencial que todos esperan, no vendrá nunca, porque el candidato de Uribe nunca fue Santos, y mucho menos Sanín; siempre lo fue Arias.

viernes, 19 de marzo de 2010

Volví a votar por Mockus



Si, volví a votar por Mockus. Había votado por el en las elecciones del 2006 y los resultados obtenidos fueron tan pobres que me hicieron dudar sobre volverlo hacer. Se le vuelve a uno una situación compleja de dilema interno; no me gusta votar basado en encuestas, voto siempre por lo que me parece correcto, o más bien, voto por quien me parece que haría lo mismo que yo, si llegase yo a ser Presidente. Pero tampoco me gustan las causas perdidas; se que dos mas dos nuca serán diez. . . a menos que aparezcan otros seis.

Y la buena noticia del pasado domingo electoral fue que esos seis aparecieron. El partido verde sumo mas de medio millón de votos para sus listas al congreso y la consulta presidencial sobrepasa los ochocientos mil cuando a fecha de esta columna aun falta conteo sobre mas de la mitad de las mesas de votación del país. Una proyección simple los pondría sobrepasando el millón y medio de votos. Triunfo absoluto. Triunfo que dudo se haya visto recientemente en Colombia. Digo esto porque en lo referente al partido verde, puede uno afirmar sin temor que todos esos votos obedecen a la intención real del planteamiento democrático: ciudadanos que voluntariamente y sin esperar compensación en retorno, tomaron la decisión autónoma de ir y depositar un voto por el partido verde o por sus candidatos a la presidencia.

Dudo que algo así se pueda afirmar sobre cualquiera de los otros partidos que sobrepasaron el umbral el día domingo. En todos ellos es protagonista la coacción al votante. En sus varios niveles claro esta. Desde la compra simple del voto – en dinero o especies-, pasando por el clientelismo político, hasta llegar al lo que es el Pum Pum PIN, que es el voto con votante encañonado. Nada de eso lo hay entre los verdes. Haya solo hay propuestas y debate político real; sobre los temas, las dificultades, y las metas de nuestro atolondrado país.

Por eso es que el gran triunfador de las elecciones fue el partido verde en cabeza de su candidato a la presidencia Antanas Mockus. Más aun cuando anotamos que el exalcalde logro algo muy significativo y base de sus posibilidades de alcanzar la Presidencia: su elegibilidad. El domingo nos dimos cuenta de que Mockus si puede ganar las elecciones. Y ese mensaje se ha difundido por el territorio nacional. Más de un millón de colombianos les enviaron ese mensaje a sus compatriotas. Hoy Mockus es una posibilidad real de poder en el escenario político nacional. Una opción que sin duda genera mucha expectativa por lo que un gobierno Mockus podría hacer por Colombia en cuatro u ocho anos; pero que también exige apoyo. Apoyo real y voluntad entre la ciudadanía.

Por eso, luego de haber votar por Mockus hace cuatro años, y de haberlo vuelto a hacer el domingo, confirmo que lo volveré a hacer en Mayo.

Después de un año en el que me he cansado de escuchar la frase “Si no es Uribe, ¿entonces quien?”, en una nación cuyo mayor problema es la escasez de decencia en el manejo de sus destinos, la respuesta a esa pregunta hoy es sencilla: “Pues Mockus”. En el 2014 ya veremos.


Ñapa: Beneficio de casa por cárcel exige una revisión inmediata sobre quienes deben ser lo beneficiados y cuales son las condiciones en las que se califica.

jueves, 1 de octubre de 2009

La Virtud de Sonrojarse




Cuando la legalidad no esta a la altura de la decencia, la justicia en lugar de señalar el comportamiento indebido, acaba por protegerlo.

Lo ocurrido con los subsidios de Agro Ingreso Seguro no es un incidente aislado, más si una consecuencia de décadas de amañamiento en la administración de los recursos de la nación. Vivimos bajo esquemas diseñados por unos pocos con la expresa intención de perpetuar su propia permanencia en el poder y la de sus allegados y descendientes. Como en alguna ocasión mencionaba sabio personaje de Sánchez Juliao conocido como el Flecha: “familia que roba unida permanece unida”. Con la variante de que aquí ya no hay necesidad de robar, el sistema avala esos comportamientos y hemos quedado a expensas de la conciencia individual del administrador de turno, que decide para si mismo con la vergüenza como único juez garante.

No es sino echarle un vistazo a algunos programas del estado, como los de financiación educativa de entidades como colfuturo; que existen para fomentar la educación superior entre la población y promover así el nivel académico de la población. Buena parte de las becas, aunque en forma perfectamente legal, se reparten entre personas cercanas a miembros de las esferas de poder; aquellos que no necesitarían “ayuda” estatal para educarse pues cuentan con medios propios suficientes para hacerlo. Enfatizamos la palabra ayuda para que se entienda bien que un subsidio es una ayuda, y que según el diccionario: se denomina ayuda a una acción humana tendiente a resolver la “necesidad” de una persona o grupo social.

Ese fue el comportamiento del ex-ministro arias, quien al ser increpado por la asignación de multimillonarios subsidios, delineados para promover la inversión y el avance tecnológico en el campo, resolvió su respuesta argumentando la legalidad de la operación. Seguramente tiene razón. Muy a pesar del rechazo que produce aceptar que el dinero que pagan los colombianos en impuestos, acaba engordando las cuentas bancarias de personas muy pudientes, que no necesitan colaboración alguna para invertir en sus negocios, seguramente no hay nada en la operación que se haya hecho por fuera de la ley.

Recordemos que este fue el mismo ministro de agricultura que hace unos años, cuando se debatía lo de la asignación de tierras a las victimas de la violencia, argumentó que era más conveniente otorgar las tierras a empresarios para que ellos posteriormente contrataran como trabajadores a los campesinos. Eran las tierras de Carimagua, que según el ministro son malas para los campesinos pero si muy buenas si las toma algún empresario. Entonces como ahora, el ministro, sin siquiera gaguear, defendía que el procedimiento era perfectamente legal y que no había nada indebido en el procedimiento.

Se equivoca el ministro. Independiente de la presunta legalidad en la asignación, entonces de las tierras, y ahora de los subsidios, es terriblemente incorrecto y reprochable que en un país con abismos en la distribución de riqueza, se utilicen los limitados recursos públicos para favorecer a los más poderosos. Es una cuestión de básica decencia humana.

Cuando la ley y la decencia caminan por separado, es la vergüenza personal la que define los acontecimientos.


Por eso es dignificante la actitud de Valerie Domínguez quien ha decidido declinar el subsidio; aun cuando con ello haga un reconocimiento tácito de una conducta indebida. Al menos en su renuncia, ella demuestra que hay comportamientos que le dan pena. Cosa que no se puede decir de muchos servidores públicos, quienes de tanto nadar en esa legalidad turbia, han acabado por perder hasta la virtud de sonrojarse.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Mercenarios Azules


El partido conservador, lejos de haberse debilitado, goza de gran influencia en las esferas del poder nacional. El problema es que ya ni es conservador, ni es partido político.

Es innegable el valor que tiene el partido conservador en lo que se podría llamar la política contante y sonante. Su cuota burocrática es inmensa, su solidez en el gobierno la testifican sus dos últimos ministros del interior, y su presencia en el congreso es amplia: 29 de 166 representantes y 18 de 102 senadores. Fuerzas nada despreciables. Su ejército en el congreso tiene el peso suficiente para ser tenido en cuenta en cualquier iniciativa legislativa. Sus resultados en la última elección les fueron favorables en lo que a cantidades se refiere.

Sin embargo, si analizamos un poco mas en detalle los números del partido en el 2006, podemos identificar varios detalles que merecerían repaso al interior de esa colectividad; entre ellos, que es el único partido importante de Colombia que no logro elegir una mujer al senado de la republica; otro, que su senador con mayor votación llego de 11 en la lista general, lo cual evidencia la falta de arrastre de sus lideres. Así pues, a pesar de su capital “contante y sonante”, los azules han perdido mucho apoyo distinto al que sus poderosas maquinarias les confieren. Han abandonado su norte ideológico. De representar principios históricamente conservadores, como la responsabilidad fiscal, la promoción de la empresa privada, los valores religiosos y cívicos; ya hoy no queda más que un grupo de mercenarios electorales al servicio del mejor postor; que en este momento es sin duda Álvaro Uribe.

Para ser realistas, no es sensato esperar liderazgo, ni propuestas, ni protagonismo alguno proveniente de una organización liderada por Holguín Sardi y luego por Cepeda. Ninguno de los dos representa nada, ni serán recordados por nada, ni producen el mínimo sentimiento de inspiración en los votantes. Ambos han sido jefes del directorio azul por la simple razón de que alguien tiene que serlo; y ante la abrumadora sequía ideológica que allí se vive, cualquier opción es tan buena como la siguiente. Como quien dice, han llegado por “default”.

Con sus precandidatos a la presidencia sucede lo mismo. Varían entre la irrelevancia de Araujo o de Galat, el oportunismo de Sanin y el arrodillamiento de Arias. Recuerdo que en una de sus columnas, el expresidentes Alfonso López Michelsen escribía que la gente tendía a confundir el carácter con el mal humor. Bueno, pues todo lo contrario es lo que ocurre con el exministro Arias: se le confunde el mal humor con carácter. Acaso puede haber carácter en quien públicamente se declara sirviente incondicional de otro. Ese es el carácter que se limita a la obediencia. Salir de Uribe para entronar un pajecito suyo seria una “Hecatombe”.

Los pesos pesados del partido son concientes de la situación y por eso no se arriesgan. Prefieren seguir poniéndole sus centavitos al caballo más fuerte; así no sea de ellos. Les parece más seguro que exponerse a un posible ridículo, que resulte de intentar infructuosamente venderles a los votantes un candidato propio que acabe vapuleado en primera vuelta. No se equivocan; ese seria el más seguro resultado. Por eso su mejor opción es la candidatura del Presidente. De no aprobarse la segunda reelección, los vacíos del partido quedaran en evidencia el año entrante.

El desajuste político generado por la perpetuación en el poder del Presidente de la Republica ha perjudicado a los partidos. Me parece a mí que sobretodo a aquellos cercanos al gobierno. Así ellos mientras tanto sigan “Barriga llena, corazón contento”.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Voluntad de mayorías no ha de ser omnipotente


De eso precisamente se trata la democracia. Aun cuando las históricas limitaciones de nuestro liderazgo político continúen pretendiendo convencernos de lo contrario.

Que los promotores del referendo reeleccionista defiendan su propuesta apoyándose en la voluntad de las mayorías es muestra de su cinismo; que no hayan encontrado un mejor argumento es prueba de su ignorancia. Si, de su desconocimiento del real significado del concepto democrático. Una incompetencia que quisiéramos asumir como honesta y no como sesgo calculado.

Hemos vendido la democracia como el gobierno de las mayorías; reduciéndola así a una simpleza corroncha que agrede los principios fundamentales de una filosofías de gobierno incluyente, que en cuyo seno yacen ideas que defienden precisamente lo contrario. Las mayorías no necesitan democracia para gobernar, su condición de superioridad las capacita para hacerlo a placer. Son las minorías el objetivo del concepto democrático. En ellas reside la responsabilidad de aceptar resultados y respetar el orden; pero también para ellas esta diseñado el sistema de obligaciones y limitaciones que la democracia impone a las mayorías. En resumen podríamos decir que la democracia es una gran garantía de existencia, respeto y participación de las minorías.

En estados más desarrollados y eficientes que el nuestro podemos ver ejemplos de cómo en aras de sostener un sistema democrático, en ocasiones se sacrifica la voluntad popular. En Estados Unidos, por ejemplo, podemos identificar las reformas de derechos civiles que permitieron a las personas de raza negra ejercer sus facultades de ciudadanía plenamente; esto se hizo en medio de un gran rechazo colectivo, impulsado por un racismo radical entre la raza blanca. El resultado fue un desarrollo democrático que permitió la elección de Barack Obama décadas después. En muchos de los países europeos, existen los partidos comunistas, que operan libremente y amparados por el orden democrático y constitucional. A pesar de que la mayoría de la población rechace el comunismo, nadie los ha exterminado, como si ocurrió por ejemplo con la Unión Patriótica. En algunos países del viejo continente subsisten incluso partidos descendientes del Nazismo.

En Colombia en cambio se nos vende la idea de “estado de opinión”, un juego de palabras, otro mas, que desconoce los peligros que implica la tesis que defiende. Bajo el principio de “estado de opinión”, por ejemplo, ningún congresista tendría salario, ni primas, ni compensación económica alguna. Guiados por el gran desprestigio del congreso, bajo el principio de “estado de opinión”, a lo mejor todos los congresistas irían inmediatamente a la cárcel sin respetárseles la presunción de inocencia. Pero nada de esto sucede. No ocurre porque el sistema democrático, descrito y detallado en la constitución de la republica, impide que el “estado de opinión” atropelle a un grupo selecto de la sociedad sin antes acudir a unos mecanismos de verificación y acción previamente establecidos.

Por eso la discusión que el gobierno y sus defensores han impuesto sobre la sociedad colombiana, no es sobre los aciertos o desaciertos de la gestión del Presidente Álvaro Uribe. Tampoco sobre si 4 millones de compatriotas firmaron o no la solicitud de convocatoria al referendo para extender, una vez más, el mandato del primer magistrado. El debate que se debe plantear es sobre la esencia de nuestra nación. Sobre el tipo de sociedad que hemos heredado, que estamos construyendo y que pretendemos heredar a las generaciones futuras. La discusión aquí es sobre principios básicos de convivencia.

En 1819, las tropas del libertador derrotaron y expulsaron finalmente al imperio español, con el objetivo de crear una republica libre y soberana para todos sus habitantes. El pisoteo que le dan a la constitución los promotores del referendo, con gobierno a la cabeza, pisotea a su vez la lucha, el esfuerzo y la dignidad obtenida para todos nosotros por el ejercito de Bolívar, quien a pesar estar en la absoluta capacidad y quizás siendo el único cercano a merecerlo, no se adueño del país ni se proclamo como su rey salvador. El dio un paso a un lado. Que gran ejemplo de estadismo y liderazgo transgeneracional.

Pienso que posiblemente lo único que amerite cambio en la carta magna, sea precisamente el endurecimiento de los requisitos para hacer reformas constitucionales.

martes, 7 de julio de 2009

Lo Malo y lo Peor de la Crisis de Honduras

Vientos reeleccionistas ponen a prueba la solidez institucional del continente. Muchos no los sobrevivirán. Ya callo el primero.

Mala, muy mala noticia para America latina es la ruptura institucional en Honduras. Por muchas razones: por los daños inmediatos, por los efectos a futuro y por que además ha dejado en evidencia la inoperancia de los organismos multilaterales supuestos a defender el mandato democrático continental. Así bien, esto que empezó hace muy poco, tiene todo el potencial para que su impacto se sienta en la región por años, cuidado décadas.

Culpables allá son muchos. Lo es Zelaya, quien fue el primero en violentar el orden al intentar forzar militarmente un referendo. El, aun siendo reinstaurado como Presidente, debería ser enjuiciado y quizás encarcelado por abuso de poder y desconocimiento del proceder jurídico. Lo son también el actual presidente Roberto Micheletti, el comandante del ejército, Romeo Vásquez y los miembros de la corte, que entre todos dieron un golpe de estado, secuestraron al Presidente de la republica y lo despatriaron a Costa Rica. Ellos deberían ser igualmente juzgados por sus crímenes.

Pues todos son culpables y en realidad la única forma de medio solucionar este embrollo, seria judicializar y encarcelar a los involucrados. Que son todos, por eso será imposible, por que aquí han fallado, las tres ramas del estado y para redondear, también los militares; Quien podría tirar la primera piedra? En resumen, quedo en evidencia que Honduras no era más que un estado de papel, que se ha desmoronado al sentir las fuertes brisas reeleccionistas que soplan por el continente.

Eso fue lo malo, lo peor es lo que podría ocurrir a futuro en el país centro americano y en el resto del hemisferio; encima de los disturbios que ahora observamos, y que podrían derivar en un derramamiento de sangre indescriptible. A mediano y largo plazo, se ha sentado un precedente muy negativo.

En libro titulado “El billón de abajo”, el economista británico Paul Collier describe las razones por las cuales los países más pobres nunca salen del atolladero, y las denomina “trampas” contra el desarrollo. Una de esas trampas es el golpe de estado. Dice Collier que un país donde ha ocurrido un golpe de estado tiene una probabilidad substancialmente superior de que otros tengan lugar en el corto y mediano plazo. Y del mismo modo, aunque en menor porcentaje, existe una tendencia a que naciones vecinas o del área los sufran. Mas aun cuando el golpe de estado es no solo exitoso, sino además impune. La caída de la democracia Hondureña puede ser fácilmente la primera de varias otras que estaremos viendo en tiempos próximos. En Honduras o en otros rincones de America Latina.

Y encima de todo la OEA. Impotente una vez más para defender la democracia continental. La insignificancia de ese organismo evoluciona de lo evidente a lo escandaloso. Pesar produjo el señor Insulza, quien sin éxito pretendió exigir a la actual dirección hondureña la entrega del poder. No tenía el director de la OEA mecanismos de coacción sustanciales como para convencer al gobierno de Micheletti.

Los problemas de la OEA son varios. Primero, que no esta soportada en un acuerdo económico sólido, como aquel que dio origen a la unión europea, luego las sanciones económicas son muy limitadas. Segundo, que tampoco posee, como respaldo, un acuerdo bélico que incluya la intervención militar como mecanismo de garantía. Tercero, que de ella hace parte Estados Unidos; cuyo poderío, tanto económico como militar, genera un inmenso desbalance que hace imposibles los dos primeros puntos.
Pues entonces, como dijimos al principio, es muy mala noticia para America Latina lo sucedido en Honduras. Por todo la malo que ya ha ocurrido, y lo peor que aun podría estar por venir.

viernes, 3 de abril de 2009

Acuerdo Sobre Lo Fundamental

Personificación de ideas y planteamientos políticos esta desmembrando el poco orden político que alguna vez acá existió.

Avanza el calendario con esa rapidez que siempre le atribuimos a los tiempos recientes, y con el se desparrama el orden político de este país, que nunca ha sido el mas organizado, pero que antes al menos se lograba entender. Las aspiraciones del Presidente son un gran condicional tanto en huestes gobiernistas como en la oposición. Nadie tiene duda alguna sobre la superación del tema legal, eso será tema superado en unos meses. Ni una supuesta colaboración de DMG frenara el referendo; si llegase a comprobarse, seguramente se encontrara a quien culpar y la imagen del presidente seguirá intacta; es lo que siempre se ha hecho y vamos ya en el 7 año de furor. En Colombia los errores no ocurren por culpa de Uribe sino a pesar de el.

Mientras tanto, el culto a la personalidad se toma el país político. Los partidos cada vez son más débiles. Existen al menos 10 candidatos presidenciales: Juan Manuel Santos, German Vargas, Andrés Arias, Martha Lucia Ramírez, Noemí Sanin, Fernando Araujo; van 6 y aun no hemos salido del gobierno, y no estamos contando a Uribe. Seguimos: Luis Garzón, Gustavo Petro, Piedad Córdoba, Alfonso Gómez, Rafael Pardo, Rodrigo Rivera, Sergio Fajardo; siete mas y los que se me escapan. Entre ellos, hay de todo, de todos los partidos tendencias y afiliaciones.

Están los que no tiene partidos y se lanzan como independientes, los que tienen partido, los que pertenecen a partidos que integran coaliciones. Los que intentan dar triple saltos mortales, como Rivera que quiere hacer los mismo que hizo Santos hace ya unos años. Pero ninguno representa nada que no este escrito en su cedula.

Todo este tumulto de candidatos y precandidatos no es muestra del pluralismo ni de diversidad de la política colombiana como se podría pensar. Es producto de las destrucción de las instituciones y del ordenamiento político que se ha causado, primero por el deterioro de los partidos tradicionales, o mas bien de sus integrantes porque es la gente la que se deteriora, y segundo por el ejemplo del Presidente y la vasta campaña de publicidad que en torno a el se ha hecho. Es por eso que Uribe mismo se ve forzado a seguir, porque la continuidad de su proceso se limita a la suya propia.

El culto a la personalidad se tomo el país, la inhabilidad de hacer acuerdos y compromisos, de agruparse, de dialogar queda en evidencia cuando el propio Petro se sale del Polo.

Muy a pesar de la demonizacion de los partidos políticos, son ellos no solo convenientes sino además indispensables para el desarrollo sostenible de un pueblo. Solo a través de los partidos se garantizan dos aspectos imprescindibles de la política: la continuidad y la moderación. La necesidad de alcanzar compromisos obliga a que los planteamientos se alejen de los extremos, y el mutuo acuerdo garantiza la continuidad de las ideas en el tiempo, más allá de los hombres.

La democracia nacional esta desarrollando una tendencia a votar por personas y no por propuestas. La docena de aspirantes a la presidencia así lo comprueba. Con el escenario actual, dicha disposición amenaza con prolongarse mucho mas allá de Álvaro Uribe; quien con un tercer periodo, y un nuevo cambio constitucional en favor de un ciudadano, le dará un golpe mas a las colectividades y fortalecerá la microempresa política.

Colombia no debería tener más de 3 o 4 aspirantes a presidente. Entre la docena que hoy tenemos, quienes mas le convendrán a la nación serán aquellos capaces de agruparse y alcanzar compromisos superando diferencias menores. En la política como en todos los aspectos de la vida, todos tenemos ideas y puntos de vista; no se trata de abandonarlos, lo indispensable para poder progresar es lograr acuerdos sobre lo fundamental con quienes nos rodean. Esos a día de hoy no se ven.

domingo, 29 de marzo de 2009

Coherencia como Principio Legal

Que algo que es ilegal vender sea legal comprar, es, más allá de bueno o malo, una gran incoherencia en el análisis global de las normas de convivencia.

Curiosa es la vida que nos ha traído dos situaciones similares, en tiempos cercanos, aunque de orígenes absolutamente disímiles; o quizás no tanto. En una mano, el caso de la “Yidispolitica”, donde la ex-congresista Medina es culpable de vender algo que aparentemente nadie le compro. Eso es lo que se entiende del juicio del procurador. ¿Como es esto posible? tendrá el que en su sabiduría explicarlo. Una venta sin comprador. Cosas que ocurren en nuestro devenir político, en el cual la lógica no es siempre un requisito.

En la otra mano tenemos el renovado debate sobre la dosis personal de droga. Discusión que se origina en el inconformismo general sobre la política antidroga, que sea apropiada o no, es la que tenemos y a menos que decidamos cambiarla, debemos darle el mayor soporte posible. El consumo de drogas, en general, no puede ser legal porque no es legal su producción, distribución y venta. Es asunto de lógica básica. Al igual que el caso de Yidis, lo que no se puede vender tampoco se debe poder comprar. La droga debe ser o legal o ilegal. Si es legal, debe ser legal su venta y compra. Si es ilegal, igualmente debe ser penalizada su venta y compra.

Tocamos el tema entonces de la penalización; y muchos opinan que lo procedente es que sea ilegal pero no penalizada. Y yo me pregunto, ¿Como funcionaria esto? La ley debe estar siempre sustentada por la reprimenda de su infracción, de otra forma no es ley sino sugerencia. Si la droga es ilegal, su consumo debe estar penalizado, el tipo de pena es discutible; puede variar desde el encarcelamiento o la multa económica, hasta las horas de servicio comunitario. La propuesta del gobierno en torno a la hospitalización del consumidor es una simple ocurrencia desafortunada. Un planteamiento pobre al que nadie le dio el mínimo análisis.

El tema de la hospitalización, al igual que el tema de la despenalización, se origina en un benévolo juicio en el que al consumidor de drogas se le toma como un enfermo, victima de unas circunstancias más allá de su control. Y de hecho pueden llegar a serlo, más solo cuando se ha alcanzado el punto de la adicción. Antes de llegar a ese estado, son simples usuarios de un producto cuya producción y distribución financia muerte en nuestro país todos los días. Clamar su inocencia es un facilismo, toda vez que su incursión en el consumo se debe a razones de mero entretenimiento. El consumidor de drogas tiene una responsabilidad social. Colombia mas que cualquier otro país esta en la obligación de proclamarla.

Si, es cierto que esa muerte que menciono es causada por la misma ilegalidad, pero entonces el tema es legalizar las drogas en su totalidad. Esa es la discusión que nadie parece abordar. Mucho menos el gobierno que en muchos temas críticos de la vida nacional, carece de autonomía para decidir o al menos para discutir.

Castigar vendedores sin reprender compradores es como encarcelar a la prostituta y dejar impune a quien con su dinero patrocina su ocupación. Darle el carácter de enfermo mental al consumidor de droga es un alegato que podrían presentar personas culpables de actos graves; como la cleptomanía, la pedofilia, o hasta el terrorismo religioso. Todos estos son comportamientos que independiente de su atrocidad, muchos siquiatras consideran patológicos; pero que sin embargo, gracias a dios, aún son punibles por la ley.
La guerra contra las drogas es un gran fracaso, eso empieza a reconocerse incluso en el gobierno americano. Quizás un tratamiento similar al que se le da al tabaco y el alcohol seria más exitoso y menos costoso en dinero y en sangre. Pero ese es tema de otro artículo; el caso ahora es que mientras la distribución de estupefacientes sea ilegal, lo tiene que ser también su uso. Y si es ilegal debe ser sancionado. Es un asunto de lógica y de coherencia.

miércoles, 7 de enero de 2009

El Fin de los Intermediarios

El comercio por Internet acabara a todos quienes no se le adapten. Es el presente, que ya ni siquiera el futuro.

En 1927 escribía el pensador norteamericano John Dewey que la prensa era el soporte de la democracia, toda vez que las comunicaciones han permitido al ciudadano difundir ideas, informarse, agruparse y en últimas: participar. Actividades que sin la masificación de la información serian muy complicadas. Los medios de comunicación revolucionaron y encogieron al mundo, y así otorgaron al acontecer mundial el interés característico de lo próximo.

Hoy, siglos después de la aparición de la prensa, la sociedad se enfrenta a otra revolución en las comunicaciones y las formas de interactuar entre los seres humanos: El Internet. El “World Wide Web”, diseñado como medio de interacción entre científicos del centro europeo de investigaciones nucleares, se difundió de tal forma que hoy día no hay rincón del planeta desconectado. El mundo pasó de la proximidad a la inmediatez. De esa forma todos nos enteramos de la muerte de Michael Jackson a pocos minutos de su fallecimiento. Es así como todos hemos sido espectadores de las protestas en Irán, muy a pesar del fallido esfuerzo oficial de contener la información; en este caso trasmitida por personas corrientes, no suscritas a ningún medio de prensa, ciudadanos comunes, como usted o como yo. He allí un cambio fundamental que ha generado el Internet: ha acabado con los intermediarios. Al menos con los convencionales.

De un revolcón cultural tan enorme no se escapa ningún ámbito de la vida cotidiana; mucho menos el comercio. A pesar de que en Colombia el comercio electrónico apenas despega, pronto alcanzara los niveles de otros sitios. En el mundo desarrollado se negocian de forma electrónica todo tipo de artículos; desde discos musicales, hasta vehículos, pasando por seguros de vida, pasajes aéreos, arreglos florales, muebles y cualquier otra cosa vendible. Y es solo el principio.

El Internet acabara, o transformara, absolutamente todos los intermediarios. En la medida en que las nuevas generaciones remplacen a las anteriores, cada vez menos transacciones se realizaran mediante facilitadores. Menos cajeros en los bancos, menos vendedores en los almacenes; incluso menos burócratas, puesto que muchos papeleos se realizaran también frente a una pantalla.

Medios de comunicación impresos, servicios de correo, tiendas de música, almacenes de todo tipo tendrán que adaptarse o cerrar. Es el presente y el futuro del mundo. De el no escapara nadie; incluidas las agencias de viajes. Es por ello que su lucha contra las ventas electrónicas de pasajes aéreos es tonta. Pretende escaparle a la realidad. Las agencias tendrán que encontrar una forma de existir en el mundo del Internet o resignarse a desaparecer.

El sobrecargo administrativo a los tiquetes electrónicos solo hará mas larga y dolorosa la caída, para las agencias y para el país, que de aceptar dicho cargo estaría creando un subsidio a la ineficiencia. No de otra forma se entiende esa figura. Encarecer un producto para que alguien que no esta en capacidad de competir lo haga. Muchas otras industrias podrían reclamarle al gobierno ayudas semejantes. En unas pocas décadas estaría el fisco público financiando la existencia a una cantidad de negocios obsoletos e inviables.

En otras latitudes las agencias, y todas las otras industrias, han mutado y se han adaptado al nuevo escenario comercial. Es el caso de los portales Expedia y Travelocity, que no son otra cosa que agencias de viajes del ciberespacio. A través de ellas se puede no solo comprar boletos de avión sino hacer reservas hoteleras, planear actividades, rentar carros y todo lo que haga falta para ir de vacaciones.

El transito a la modernidad es obligatorio para el ser humano. Depende de cada quien el hacerlo voluntariamente y evolucionar, u oponerse y acabar haciéndolo por la fuerza y de manera traumática.

Napa: La deferencia entre las democracias desarrolladas y aquellos que no lo son tanto consiste en que mientras unas protegen el sistema, las otras siguen apostándole a las individualidades.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Malas Manias

La mejor forma de no solucionar un problema es ignorándolo. No debatiéndolo, no estudiándolo, no reconociéndolo.

En esas ha estado Colombia por décadas, no discutiendo los problemas reales sino temas con impacto periférico en la estructura nacional. Durante los últimos 20 anos de historia, la actualidad nacional ha sido dominada por las andanzas de la delincuencia, y los éxitos del estado se han medido por golpes a los criminales, que no al crimen como sistema ni como estructura. Recientemente, en la era del Presidente Uribe, nos hemos pasado la década pendientes de irrelevancias; reelecciones, tratados de libre comercio, que congresista se reunió con quien y cuando, en fin.

Las recientes desapariciones de ciudadanos a manos de agentes de la fuerza pública, deberían servir para identificar que los problemas de Colombia son otros. Dos concretamente. Primero la falta de educación, y segundo, un gran complejo de inferioridad racial y cultural. Son esos los factores inhibidores de la integración social necesaria para la prosperidad de un pueblo. La unión hace la fuerza, dice un ancestral adagio popular que algunos atribuyen a Confucio.

Me referiré a la educación en particular porque me parece que es el detonador de las quinientas y tantas desapariciones confirmadas; el complejo será tema en otro texto. Reconozcamos entonces, primeramente, que la base de la educación de un pueblo es el respeto a la vida, bienes y honra del prójimo. Allí yace la definición de la decencia humana. En Colombia, no diremos que no existe la decencia, pero si afirmaremos que sus niveles son inferiores a aquellos necesarios para generar desarrollo sostenible. La agresión constante entre ciudadanos, no solo impide la mutua cooperación sino que además produce autodestrucción, desconfianza y retaliación.

Esto se comprueba en las razones que comúnmente se esgrimen para excusar el asesinato continuo de compatriotas. Cada agresión es siempre la respuesta a una afrenta previa. En realidad, cada agresión se alimenta del desprecio por el derecho ajeno. En Colombia hemos hecho condicionales los derechos fundamentales del ser humano. Es por eso que crímenes cometidos contra las guerrillas, o como parte de la lucha contra la subversión, no tienen en el pueblo el mismo rechazo que crímenes cometidos por las mismas. Allí se originan las teorías de males menores que han dado origen a tanta historia de terror en nuestro campo. Mientras sigan existiendo masacres buenas y malas, siempre habrán masacres, y quedara al gusto de cada quien el como clasificarlas.

Solo a través de la educación fundamental mejoraremos como sociedad y alcanzaremos una posición estratégica para avanzar como nación. Existen dos formas de aleccionar, la construcción y la intimidación. La primera se basa en el continuo trabajo de concientización e inculcación de principios. Esta es sin duda la mejor, la más sostenible y duradera de las dos formas. Sin embargo, también es la más demorada; normalmente puede tomar una generación para evidenciar un cambio substancial. La segunda es traumática y resultadista, pero es un arma necesaria cuando la situación esta fuera de control y cuando urge un mejoramiento inmediato de las condiciones cívicas. Es algo así como la diferencia entre el sermón y la nalgada.

En Colombia necesitamos ambas. Una apuesta por el futuro mediante una mejor formación de las nuevas generaciones, y también apremia controlar a las generaciones del presente. Por eso es esencial que las destituciones al interior de las fuerzas armadas no se queden en eso. Tienen que haber condenas y muy severas para aquellos involucrados. Es vital que la ofensa no quede impune, pues es la ausencia de castigo la que malcría y alimenta la cultura del abuso.

Después de 6 años de celebración continua e idealización, estas nuevas desapariciones, que en realidad no se sabe ni cuantas fueron o si siguen ocurriendo, han puesto de presente que no hemos avanzado nada como sociedad. Aun nos seguimos matando unos a otros y encima justificándolo. He ahí nuestro verdadero problema, nuestras malas manías; vivitas y coleando.
Ñapa: Si en destituciones militares tuvo algo que ver la perspectiva del ingreso de Barack Obama a la casa blanca, seria esa razón suficiente para controvertir eso de que el partido republicano le conviene, o convenía, más a Colombia.

viernes, 24 de octubre de 2008

Certeza En La Incertidumbre


A día de hoy no logro entender si el comportamiento del Presidente respecto a la reelección es egoísta o miope.

Son esas las dos características que originan el deseo de perpetuarse en el poder. La segunda, quizás mas noble que la primera, aunque de iguales consecuencias ambas. Egoísmo en la medida en que se procura el control absoluto del poder para beneficio propio; aferrarse al poder como medidas de satisfacción de añoranzas personales, cualquiera que ellas sean. Una derrota dulce ante las tentaciones del ego. Y miope, por convencerse, y querer convencer al prójimo, de que el liderazgo propio es la única vía hacia la luz. Lógica absurda que llega incluso a ignorar el carácter mortal del ser humano.

Llámese Álvaro Uribe, Hugo Chávez o Eduardo Plata, el ser humano no tiene más alternativa que morirse algún día. Pretender ser el eterno conductor de un país y bloquear los recambios generacionales es ignorar que son las ideas las que le sobreviven al ser humano, y que únicamente en manos de otras personas, pueden estar tener continuidad en el tiempo.

Apartando la discusión constitucional, y los efectos que sobre el esquema democrático tiene la continua modificación de la carta magna, la actitud del Presidente y su coqueteo a la extensión de su mandato, causan grandes daños a Colombia, a sus sistema político y a las políticas y logros del mismo Álvaro Uribe.

El individualismo y el protagonismo del Presidente le han llevado a rodearse de seguidores mansos que evitan cualquier tipo de discrepancia con su jefe. “Mente superior” han osado llamarle algunos de ellos. El culto a la personalidad de Uribe que se hace al interior del uribismo, origina una conclusión rotunda, posiblemente la única certeza que puede haber en esta incertidumbre reinante: entre los miembros de la coalición no existen personajes con el carácter suficiente para ser Presidente de la Republica. En contraste a ese dicho que habla de “mucho cacique y poco indio”; allí no hay sino un solo cacique, los demás son todos indios. Todos obedientes y agachados. Ninguno dotado con la virtud de la iniciativa propia. Todos dispuestos a cederle el camino a Uribe si este decide optar por seguir. Todos carentes de ideas distintas a las del Presidente.

La ruina de la seguridad democrática no esta en los partidos de oposición, yace en la coalición de gobierno y su pobreza de espíritu y sabiduría. Nadie puede esperar que un país como el nuestro pueda ser gobernado eficazmente por quien no posee más pensamiento que aquel que le han impuesto.

Acaso por eso Uribe titubea tanto para soltar el poder. Teme de la fortuna de sus políticas y la suya propia, al ver al país en manos de uno de sus indios. Tal vez por eso se perpetúa en el poder y trata de estirar su gobierno lo más posible. A lo mejor esperando que la muerte lo agarre en palacio, durante su enésima reelección.

Peor que tener un presidente autoritario y con poco aprecio por la constitución es tener uno que sea un pelele y que tampoco respete la dignidad constitucional. Álvaro Uribe dice que optara por una nueva reelección ante la eventualidad de que del uribismo no salga un candidato de coalición. Ante la preocupación de que ese candidato al fin aparezca y llegase a ser Presidente, yo prefiero que Uribe se siga lanzando indefinidamente a la presidencia. A lo mejor en 2030 me lanzo yo y rompo el círculo atravesándomele a la séptima reelección.

Ñapa: Desplante de Al Gore al Presidente, y declaración de Obama sobre Colombia en debate presidencial, son pequeñas pistas de la preocupante opinión que se tiene del gobierno colombiano al interior del partido demócrata de Estados Unidos.

miércoles, 16 de abril de 2008

Malos Votantes


En Colombia tenemos malos congresistas por la misma razón por la que tenemos malos gobernadores, malos alcaldes, malos concejales y malos presidentes: somos muy malos votantes.

Empezó bien su articulo el columnista Alfredo Santos Molano en el diario EL Tiempo. Logro identificar que la reforma política es una perdida de tiempo, toda vez que no es un problema de leyes sino de legisladores. Toda la razón, una eventual reforma política no es solo un desperdicio de tiempo; es un engaño recurrente que le hacen los congresistas a su electorado, un mero espectáculo publicitario que no soluciona nada. Probablemente porque en su concepción no existe intención de arreglar nada.

Sin embargo, Santos Molano termino muy mal. Su planteamiento se quedo corto y luego de identificar que teníamos malos congresistas, no alcanzo a esclarecer la fuente real de dicha circunstancia y cometio el mismo error de la presidenta del senado: promover soluciones superficiales a problemas de estructura. Santos Molano, pienso yo, cayo aun mas bajo que la senadora Gutiérrez. A el se le llego a ocurrir la idea de establecer una gran lista de estrictos requisitos para acceder al parlamento. Una medida semejante daría al trasto con el principio de igualdad que es base de la Constitución. Lo que propuso el comentarista, quizás sin darse cuenta, es acabar con la democracia y sustituirla por un sistema de meritos que controlaría quien sabe quien. Mejor dicho, como dirían en mi tierra: por llamarla María Ramos . . . .

En realidad, Colombia tiene un muy mal congreso; un congreso que se lleno de delincuentes, muchos de ellos patrocinadores del genocidio. En muchos países del mundo, a estos personajes los esperaría la pena de muerte. Es un muy mal congreso. Lo es porque tiene muy malos congresistas, no porque tenga malas regulaciones, que las tiene. Tenemos malos congresistas porque somos muy malos votantes. Bueno, es cierto también que muchos de los votos de esta gente se obtienen a punta de fusil, pero aun así, los que votamos sin amenazas también lo hacemos muy mal.

El poder de la democracia tiene su origen en el poder del votante, que no en el conteo. La democracia es algo así como la mayéutica de Platón: entre todos, debatiendo podemos llegar a la verdad. Como no es físicamente posible sostener una discusión entre millones, pues se usa el voto, en el va la opinión de cada uno. La participación de grandes cantidades de personas en una charla la alimenta y posibilita que los resultados sean moderados, sabios y legítimos. Ahora bien, si en vez de opinar, nos limitamos a repetir el parecer de otro, ya sea por una botella de aguardiente y una camiseta, o simplemente por apatía, pues esa participación masiva se va reduciendo y quedamos a expensas de la voluntad de unos pocos. Es ahí donde ganan el radicalismo, la estupidez y la delincuencia. Allí donde las mayorías son indiferentes, las minorías gobiernan.

Colombia debe aprender a votar y, sobretodo, aprender la importancia y la dignidad del voto. Es esa la lección mas importante que necesita la nación. Solo cuando nuestros electores sientan y ejerzan el poder que la constitucion nacional les da a través del voto, podremos empezar a pensar en reorientar este país hacia tiempos mejores. Por eso son tan importantes campañas como la de el ex-alcalde Mockus, instruir a la población en como sus acciones y omisiones impulsan o lastiman el buen funcionamiento del estado. Lastimosamente, por su poca difusión y envergadura, a estos programas se les dificulta mucho generar cambios decisivos.

Si alguna vez usted se ha preguntado como es que seguimos eligiendo a los mismos con las mismas, la respuesta es sencilla, porque usted, o alguien que usted conoce, sigue votando por ellos. Parte de la belleza de la democracia es que no da lugar a excusas. Los culpables de nuestras penas somos solo nosotros. Si queremos un mejor país, tenemos irremediablemente que aprender a ser mejores votantes.
Ñapa: Añoranzas y suspiros por muerte de Jorge Eliécer Gaitán son una muestra mas de nuestra mediocridad. Hoy es el primer día del resto de la historia, podemos reescribirla o dejarla así y llorar por ella 60 años mas.

sábado, 5 de abril de 2008

Jugando al Gallo Capon


Esta mañana, al leer el periódico me di cuenta que ya lo había leído ayer. Que lo había leído una semana atrás. Que ya lo había leído el año pasado. Pensé entonces que el acontecer nacional es como una de esas novelas reencauchadas en las que solo cambian nombres y rostros. Todo es igual, todo es predecible, todo se repite de manera infinita; como en el cuento del gallo capón. Condenados a una historia reiterativa que no tiene final alguno.

No avanzamos. No recorremos distancia alguna. Nuestros movimientos son meramente rotacionales, que ni siquiera circulares. Le hemos perdido el paso a la historia y ella, que no espera por nadie, nos ha dejado atrás a merced de nuestros pesares. Observando el progreso con una suerte de mezcla entre deseo y frustración. Y a nuestro alrededor, otros como nosotros, pueblos torpes que, aun sin guerra, han iguálmente fracasado en encontrar el rumbo.

Estamos todos aquí secuestrados por una guerra estúpida, como lo son todas las peleas entre hermanos, de la que tan solo la imaginación nos libera de vez en cuando. Aun en momentos de reposo inadvertido, nos asecha la maldita tentación de hablar de la guerrilla, de Uribe, de los paramilitares. Se nos ha reducido tanto el mundo que ya solo hablamos de eso. De la guerra y de vez en cuando de algún otro tema ligado a ella, como de la desdichada Ingrid, o de persecuciones de bandidos, o de cualquier otra desgracia, de las muchas que aquí presenciamos a diario.

Pertenezco yo a una generación a la que le es difícil imaginar una Colombia sin Guerra. Es un pensamiento en el que cohabitan la ilusión y el miedo. La Guerra ha sido nuestra excusa, la excusa de nuestros padres, la de nuestros abuelos. Su inexistencia nos pondría de frente a nuestras culpas; podría arrebatarnos la capacidad de mirar a nuestros hijos a la cara. Son muchos los años de barbarie, de confusión, de cobardía.

Hacemos todos parte, por acción u omisión, de una tragicomedia en la que unos alegan defender un pueblo que en realidad les desprecia; y otros se proclaman refundadores de un estado que nadie les ha pedido refundar. Ambos usan los mismos métodos y razones. Esos que bien expuso este nuevo alias "Cobra"; quien confesando haber degollado una pequeña de seis años, se justifico en que la niña crecería para ser su enemiga. En realidad, aquí nadie es nada, ni pretende nada, ni busca nada. Unos y otros, como lo dijera alguna vez el coronel Aureliano Buendía: "no son mas que materifes".

La Guerra ha sido tan larga y tan absurda que se ha convertido en causa y consecuencia de si misma. Casi puedo escuchar a Tirofijo preguntándole a Jojoy: "Mono, que carajos hice con mi vida". A lo cual Jojoy, atolondrado por el perpetuo olor a pólvora y temeroso de decir alguna estupidez que le cueste el fusilamiento, tan solo lo mira y calla. El también se hace la misma pregunta y tampoco encuentra respuesta.

Así estamos y así seguiremos porque no hay nada que admita pensar lo contrario. Es todo como un juego de damas chinas que se encuentra trabado y del que solo se puede salir reorganizando las fichas bajo acuerdo mutuo, o dando un impredecible puñetazo sobre la mesa. Pero nuestras miserias son tales que no dan ni para lo uno, ni para lo otro.

Por eso cuando alguien le pregunta a uno que como van las cosas en Colombia, no queda mas remedio que responder: "La misma vaina". Y entonces arriesgarse a que alguien replique: "Yo no te dije que si la misma vaina, te pregunte que si quieres que te eche el cuento de gallo capón".

jueves, 14 de febrero de 2008

Las Verdaderas Marchas


Proliferación de marchas genera riesgo de tergiversación del mensaje y la intención de las mismas.

Ya hay nueva cita. Para el 6 de Marzo se convoco una nueva marcha; en esta oportunidad para decirle no al paramilitarismo. Algo así como en señal de compensación a la marcha del 4 de Febrero y para aclarar que en Colombia no se le quiere a las FARC, pero tampoco se le quiere a los paramilitares. Muchos creen que la ultima movilización quedo a medias y así esperan completarla. No podrá ahora Mancuso seguir invitando a marchas, ni podrá decir Tirofijo que la de Febrero la convocaron los paramilitares.

Me preocupa a mi lo que sucederá cuando el 6 de Marzo no participen 12 millones de Colombianos sino 8, o 6, o 3. Viniendo de una apoteósica manifestación, no será fácil convencer a la gente de que vuelva a salir a las calles. No porque el motivo de la marcha no lo amerite, mas si porque al tanto marchar, se va perdiendo un poco la adrenalina social. Además, porque la gente luego de la caminata se va a su casa, se duerme y al día siguiente se despierta en el mismo país en que se levanto el día anterior.

El problema no son las razones, el problema reside en la forma de protesta. ¿Porque no organizar, por ejemplo, una marcha contra el narcotráfico, o contra la corrupción?. Estamos corriendo el riesgo de que con las marchas empecemos a convalidar el delito. Si por alguna razón el día 6 de Marzo solo la mitad de la gente se moviliza, en relación con el 4 de Febrero, muchos concluirán que en Colombia se rechaza mas la guerrilla que el paramilitarismo, o peor, que a estos últimos se les justifica y hasta consiente.

La marcha popular requiere mucho cuidado al definir, cuando y contra quien se realiza. Mas aun, la sentencia no debería quedarse en el rechazo, deberían haber solicitudes concretas. No es acertado organizar marchas contra criminales porque por lo general no tienen resultado alguno. Ni es apropiado organizar tantas, ni tan seguidas porque se arriesga una mala interpretación del sentir popular. A mi entender, la marcha de rechazo a la guerrilla debió enfocarse en exigirle al gobierno mano dura y clausura de todos los canales políticos hasta que no exista una voluntad real en las guerrillas por negociar un sometimiento a la justicia. La del 6 de Marzo, podría hacerse para exigirle al gobierno mano dura con los parapoliticos y con los empresarios privados que han patrocinado el genocidio en los campos de Colombia.

La gente esta protestando contra la delincuencia, lo que es alentador, pero lo esta haciendo incorrectamente. El interlocutor de la ciudadanía no es el crimen organizado, es el gobierno. El gobierno es quien esta en la obligación de ejecutar el mandato de la población. A esa entidad deben ser dirigidas las peticiones publicas.

Otro aspecto relevante es que con las marchas no es suficiente. La sociedad civil colombiana esta desde hace mucho tiempo en déficit con sus obligaciones morales. La escasa censura a cierto tipo de delitos, como el narcotráfico o el lavado de activos (soporte de guerrilla y paramilitarismo), ha contribuido en gran medida a la expansión de los mismos. Hoy es un buen día para corregir ese rumbo.

Las verdaderas marchas de la población deben estar orientadas a dar resultados concretos y efectivos. Como en las urnas, por ejemplo. En la elección en que se reeligió a Álvaro Uribe, tan solo un 35% de votantes participo. Es ahí cuando todos debimos haber marchado. En multitudes. En esa y en todas las otras elecciones. Es ahí, en las mesas de votación, cuando el ciudadano tiene el poder en sus manos. El poder de decir: "Yo no soy ni guerrillero ni paraco" . . . . . . ."ni soy narcotraficante, ni consiento a quienes lo son".

El votante es el jefe de Colombia. Que ejerza ese poder debidamente cuando en verdad es importante. Todo lo demás ,aunque estimulante, no deja de ser simbólico y usualmente inútil.

Ñapa: Promotores de segunda reelección del Presidente deberían ser sinceros y promover de una vez la monarquía de la dinastía Uribe.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Marchando En Contravía

Mas que la marcha, lo útil y pedagógico fue ver el ambiente y el debate que se genero en torno a ella.

Imposible no comentar sobre el resultado de la marcha del Lunes. Pocas veces ve uno millones de personas protestando en las calles de manera pacifica. En Colombia o en cualquier otra parte. La primera conclusión que se debe sacar es la relevancia que ostenta el Internet en el mundo moderno y el poder que tienen las paginas interpersonales al estilo Facebook. Al ver la lista de lugares internacionales en los que marcharon colombianos se queda uno frío; muchos de ellos son difícilmente señalables en un mapa para el cristiano común.

Pero bueno, haciendo eso a un lado, metámonos en lo que fue la marcha y sus consecuencias. Tengo que aclarar que no soy muy optimista del resultado, al menos no en una marcha como esta, en la que el objetivo de la protesta no hace parte de la legalidad. Y aquí viene mi primera conclusión: al marchar contra las FARC, la gente le ha reconocido una conciencia civil. Decía yo en estas páginas la semana pasada que el gobierno, entre su actitud de no cerrar los canales políticos y su discurso de condena, no encuentra una definición de lo que las FARC son, sin importar cómo les llame. Pues con la convocatoria y con la marcha, es ahora la población la que aqueja confusión. La marcha pacifica tiene el objetivo de manifestar inconformismo y la intención de impulsar un cambio en aquel o aquellos que son la fuente del malestar.

Al marchar contra las FARC se les reconoce una conciencia civil y se acepta la posibilidad de que la protesta genere un cambio en ellas. Nadie pensaría en protestar contra una banda de apartamenteros, por ejemplo. Así entonces, la marcha es también un reconocimiento tácito, quizás inintencional, de la beligerancia de las guerrillas. Si bien pocos o ninguno de los marchantes las aceptan como partido o movimiento político, tampoco los consideran delincuentes comunes. En conclusión, no sabemos que son las guerrillas.

Seguidamente, tengo que mencionar la actitud del Polo Democrático. Mas allá de que la manifestacion sea fructuosa o infructuosa, no debería haber duda en la mente de ningún colombiano para condenar el accionar de ningún grupo armado. Las victimas del paramilitarismo no excusan las victimas de las FARC. Ni al contrario. No debería haber nadie que justifique a unos o a otros. ‘YO NO SOY NI GUERRILLERO NI PARACO’ debería ser el lema de todos los colombianos en la coyuntura histórica que enfrentamos. El comportamiento del Polo, su duda, sus explicaciones, son testimonio de que no es un partido político preparado para gobernar el país. Como no lo son tampoco los que argumentan en favor del paramilitarismo. Nadie que excuse, apoye, o que simplemente se niegue a rechazar la utilización de la violencia como método aceptable para hacer política, debe ser considerado como opción de poder. Como diríamos en la costa: El polo pelo el cobre.

Sus pocos dirigentes que han sido capaces de marcar distancia y de condenar abiertamente las guerrillas, independientemente del funcionamiento de otros grupos delictivos, deberían contemplar la posibilidad de abandonar la colectividad y hacerse espacio en otras toldas. Tal vez podrían jalonar el liberalismo hacia la centro izquierda, su lugar natural.

Dicho lo anterior, tendríamos que analizar ¿Que cambio entre el Domingo y el Martes?. Ahí encontraremos las consecuencias reales de lo que fue la caminata en si.

En cuanto al gobierno, no deberían allá celebrar tampoco. El pueblo no esta supuesto a lidiar con la delincuencia, para eso esta la fuerza publica, de quien el líder máximo es el jefe del estado. Si a la gente le toca directamente bregar contra el delito, es porque el gobierno, este y muchos otros que le precedieron, han sido ineficientes en proteger la vida, bienes y honra de la ciudadanía. Si las FARC, como reza en la retórica del ejecutivo, son un grupo de bandoleros, el gobierno estaría meramente festejando su incompetencia. Pero si no lo son. . . . . . he ahí el dilema.

Ñapa: Finalizo una nueva edición del carnaval de Barranquilla. Las balas de los violentos nunca atravesaran el escudo de alegría que vestimos los colombianos.

miércoles, 30 de enero de 2008

Indecisos

Si las FARC son un grupo político, la gira del Presidente fue muy exitosa. Si no lo son, fue una perdida de tiempo.

El conflicto que atraviesa la nación en lo referente a las guerrillas, los secuestrados, el canje, los países facilitadores, Venezuela y el resto de elementos involucrados, gira en torno a la posición del gobierno en relación con la beligerancia o la no beligerancia de las FARC.

Por un lado, el gobierno la niega basado en las normativas y las descripciones internacionales que definen esta condición. No es suficiente ser un grupo armado ni tener un ideal político para ser considerado beligerante. La intención no limpia el delito. Las guerrillas no son beligerantes, al menos así lo creo yo, porque no representan a nadie distinto de ellos mismos. Otorgarle la beligerancia a las FARC, además, no solo legitima su existencia, también deslegitima el estado colombiano y la democracia nacional. No puede haber grupos rebeldes legítimos en una democracia legítima. Por eso el gobierno acierta en su discurso.

La dificultad surge cuando ese mismo gobierno no reconcilia su retórica con su actitud. Al realizar esa gira por Europa con el objetivo de gestionar una nota de condena en contra de las FARC y de abogar para que allá no reconozcan estatus político al grupo armado, el gobierno incurre en un reconocimiento tácito de dicho estatus. Al aceptar la mediación de un gobierno extranjero, al negociar intercambios, al utilizar al Presidente para realizar una campaña diplomática, se esta haciendo un reconociemnto de beligerancia. Si se trata de delincuencia común, nada de lo anterior tiene sentido.

El gobierno es errático en su comportamiento. Si las FARC no son beligerantes, los escenarios políticos deben clausurarse y lo único discutible con ellas seria la liberación de todos los secuestrados, enmarcada en un proceso de sometimiento a la justicia, en las condiciones que el gobierno acuerde con el grupo ilegal. Si las FARC son beligerantes, entonces no habría que molestarse por las declaraciones de Hugo Chávez. Procedería entonces aceptar las condiciones para el canje y mentalizarse para décadas mas de guerra y “rentenciones”.

El gobierno que ha hecho del combate a las guerrillas su bandera política no se encuentra a si mismo en lo más esencial de esto: definir que tipo de organización son las FARC.

Por esa falta de definición, no es posible acabar con las guerrillas en Colombia. O el gobierno acepta la beligerancia de las guerrillas y se sienta a negociar con ellas la construcción de un nuevo estado. O no la acepta, y por el contrario, impulsa un gran acuerdo nacional suprapartidista para establecer el combate sin cuartel como una política de estado. En este escenario, al entender que el ‘chaparrón’ Uribe, ya no es coyuntura, sino una condición permanente e indefinida hacia el futuro, las FARC no podrían seguir de agache, ni esperando cambios de presidente. Quedarían enfrentados a dos opciones: la lucha armada sin perspectiva alguna, o la negociación de un sometimiento; en esta ocasión con condiciones mucho más favorables para el gobierno.

Para la oposición seria la gran oportunidad de borrar las dudas sobre su ideología. En Colombia no puede haber nadie “ni a favor, ni en contra de las FARC”. O se esta del lado del estado o se esta del lado de grupos ilegales que amenazan al estado usando el terror general como arma. Una izquierda democrática que, además de marcar distancia de la lucha armada empleando el discurso, se comprometa a tomar acción para proteger la institucionalidad nacional, lograría de una vez por todas ampliar su espectro político y sus perspectivas de gobierno.

Todo lo que estamos viendo en las semanas recientes es consecuencia de indecisión del gobierno. Resulta irónico que el gobierno con el caudal político mas grande que se haya visto en la historia reciente, no sea capaz de utilizarlo para tomar decisiones que generen cambios reales de cara al futuro.


Eduardo Plata Yidios

miércoles, 9 de enero de 2008

FARC No Han Perdido Nada


El proceso de liberación de Emmanuel termino como tenia que haber terminado. Desde el principio nunca fue serio. Nunca se trato de la liberación de personas, fue siempre un espectáculo para beneficio político de los participantes y así termino; como un show.

Bochornoso y frustrante, pero show al fin al cabo. Quizás como todas las otras tragicomedias cotidianas que nos ofrecen a los Colombianos. No hacían falta delegados internacionales, ni helicópteros de la cruz roja para liberar secuestrados (si los tuviesen). Basta con abandonarlos en cualquier vereda, o incluso con abstenerse de dispararles por la espalda cuando ellos intenten huir. Cualquier cosa adicional es solo teatro y oportunismo.

Me causa curiosidad, sin embargo, la reacción de la opinión ante lo ocurrido. Ligado al repudio general, parece haber una noción generalizada de que las FARC están ahora contra las cuerdas, de que han perdido credibilidad. Me pregunto yo, ¿A cuales cuerdas se refieren? ¿Cual credibilidad?. En todo este episodio, por deplorable que haya sido, las FARC no han perdido absolutamente nada.

Para poder apreciar la posición de las FARC, luego de la operación Emmanuel, debe tenerse en cuenta que estas son y han sido el malos del paseo por muchos años y como tal deben ser analizados sus resultados. Es esencial identificar que el objetivo principal de la guerrilla, por encima de ganar adeptos, es hacer quedar mal al gobierno. De esta manera deslegitiman al estado, lo degradan a la misma posición de la guerrilla, crean confusión en el público y es ahí cuando pueden ellos obtienen dividendos políticos.

Poco o nada les importa a ellos quedar mal. Mal han quedado mil una veces y nada ha ocurrido. ¿Acaso están hoy las FARC peor que el día que asesinaron los diputados del Valle? ¿O cuando la tragedia de Bojaya? ¿O después del proceso con Pastrana? No. No lo están. Están en el mismo sitio. El malo de la historia siempre tiene muy poco que perder y mucho que ganar. Siempre tiene nuevas oportunidades para reivindicarse. Si mañana decidiesen liberar a Clara Rojas, lo de la operación Emmanuel pasaría al olvido.

El estrangulamiento político de las FARC no ocurrirá mediante sus numerosas agresiones a la sociedad y sus continuas faltas de básica decencia humana; en todas ellas reside una posibilidad de reivindicación. La muerte política de las FARC se dará cuando se les cierren todos los espacios políticos y no puedan ofender a nadie porque no tengan oportunidades para hacerlo. Cuando la única comunicación que exista entre ellas y el estado sea para negociar un sometimiento a la justicia. Eso no sucederá mientras ese aislamiento absoluto no sea una política de estado en Colombia.

No pueden haber posiciones "ni a favor, ni en contra" de las FARC. Quien no esta en contra de las FARC, ciertamente tampoco esta a favor de Colombia. Hace falta un pacto nacional que le corte el oxigeno a los grupos violentos hasta el punto en que su existencia ya no sea viable. Mientras tanto seguiremos en lo mismo. En escenas lamentables, una tras otra.

Así como las FARC no han perdido, tampoco el gobierno ha ganado nada. Su relación con la guerrilla sigue siendo la misma y ya se habla de nuevos acercamientos, lo que abre una puerta mas para ellas y las oxigena nuevamente ante la opinión. Acaso el único que gano algo fue el eterno candidato Álvaro Uribe, que por su misma condición de candidato, no es capaz de trazar lineamientos que produzcan resultados definitivos a largo plazo. Ha quedado si en evidencia la falta de solidez de las FARC, que cada día demuestran mas su fragmentación interna; solo así se explica tanta estupidez.

Y, por encima de todo, esta el niño Emmanuel, que ahora podrá llevar una vida normal; esto hace el episodio menos dramático aún. Por eso concluimos que acá las FARC no han perdido nada. La que perdió algo fue Colombia, que volvió a dejar en claro que no es un país serio. Y los países inserios nunca progresan.

Ñapa: Me gustaría que alguien me explicase como es que una senadora colombiana recibe vacaciones pagadas por un gobierno extranjero. Como puede ser eso legal. O al menos . . . leal.

martes, 11 de diciembre de 2007

Libertades Ilimitadas


El Castigo impuesto por un tribunal de Bogota a la conocida periodista Graciela Torres, marca un avance en lo que se refiere a desarrollo y comprensión de las libertades del ser humano. Con su determinación, el juez ha dado un golpe certero al gran enemigo de la libertad: el uso irresponsable de la misma.

No puede haber ley que admita la publicación de un video íntimo sin el previo consentimiento de las partes participantes. Lo que se hizo con la actriz Luly Bosa fue una agresión directa, que sirve únicamente a dos propósitos: lastimar emocionalmente a la perjudicada y, por ahí de paso, envilecer el ejercicio del periodismo. No es admisible ampararse en la libertad de prensa para violar la intimidad de un ciudadano de esa forma; prestándose además para los fines sucios y quien sabe si extorsivos de quien facilito el video.

Los interrogantes en torno a la violación del derecho al trabajo de la señora Torres, tienen su causa, no en la prohibición a ejercer el oficio de periodismo, mas si en una benevolencia de la sanción, que no incluyo un encarcelamiento. Al analizar el estatus de la “Negra Candela”, debe tenerse en cuenta que es una persona cumpliendo una pena judicial, no un ciudadano en pleno uso de sus facultades constitucionales. Si su supervivencia esta en riesgo, la solución lógica seria recluirla en un centro de detención, en donde sus necesidades básicas serian satisfechas durante el tiempo en que cumple su condena.

Del mal uso de las libertades surgen los cuestionamientos sobre la conveniencia de las mismas. Mucho perjuicio genera aquel que confunde la libertad con una licencia para agredir o para discriminar. Como parece ocurrir con el director de la revista SOHO. Después de haber utilizado sus derechos constitucionales para remplazar a cristo por una modelo mostrando las tetas, publicación que aunque legal, es inmensa e innecesariamente ofensiva, el director de SOHO ha procedido a abrirle las páginas de su revista a la discriminación y al encarnizamiento étnico.

Todo parece ser parte de ese todo por la plata que ha destruido nuestra sociedad. De ese periodismo ramplón que decide hacer plata mostrando tetas, se ha pasado a dejar que cualquiera use la revista para atacar a sus semejantes; empleando cualquier clase de oprobios y comentarios descalificadores que mucho daño hacen, pues la discriminación tiene la facultad de ser evolutiva. Un día se ofende a la población costeña como ocurre en el artículo, otro día se pasa a la discriminación por cualquier otra razón y luego llegan la radicalización y la intolerancia.

Para ejemplo esta la sociedad europea, donde los antisociales se envalentonan para realizar actos como los vistos recientemente en ese bus español; donde una ecuatoriana fue golpeada miserablemente por un desadaptado. Ese es el tipo de comportamientos que fomentan publicaciones como la de SOHO. Y luego se amparan en la liberta de prensa, la libertad de expresión, desconociendo que su accionar solo logra poner bajo sospecha esos derechos constitucionales del ciudadano que tantos siglos de lucha le han costado a la sociedad moderna.

Es inevitable que haya por ahí personajes con rencores y desprecios contra algún conglomerado social en particular. Pero es una enorme falta de criterio abrirles las puertas de los medios de comunicación para que le den rienda suelta a sus odios. Uno esperaría más de la dirección de una revista de circulación nacional. Para aclarar la generalización que se hace en el mencionado artículo quiero señalar lo siguiente: en la costa llamamos corroncho a la persona atrevida, irrespetuosa y maleducada. Entonces yo me pregunto, entre el señor Daniel Samper Ospina y yo, el cachaco y yo costeño, ¿Quien de los dos será el corroncho?

La condena a la señora Graciela Torres no va en contra de ninguna libertad. Todo lo contrario. Va en favor de todas ellas. Las protege de aquellos que las corrompen con el propósito de ganarse una plata.

Artículo publicado en SOHO: http://www.soho.com.co/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=6504

Eduardo Plata Yidios
http://www.eduardoplata.blogspot.com/

lunes, 19 de noviembre de 2007

Somos Un País Mamagallista


Estrategia de las FARC se cumple a cabalidad con esto de las reuniones sostenidas a propósito del intercambio humanitario.

Conclusión de las FARC en este proceso que se lleva en Venezuela debe ser, indudablemente, que el secuestro de ciudadanos colombianos si paga. Paga tarde o temprano. A esa organización le ha sido muy conveniente privar de la libertad a tantos colombianos. Muchos de ellos por muchos años. Creo incluso que el resultado ha superado las expectativas. La jugada les salio mejor de lo pensado. Seguramente tomaran notas y la emplearan nuevamente.

No soy yo partidario de este supuesto acuerdo humanitario que se lleva acabo con la guerrilla. No lo soy porque me parece discriminatoria la clasificación entre secuestrados canjeables y no canjeables. ¿Acaso no son todos ciudadanos colombianos?, ¿Es que acaso no son todos secuestrados políticos, toda vez que han sido las condiciones políticas la que han gestionado el crimen que se ha cometido en su contra? Tampoco me parece positivo que se hagan acuerdos en la ilegalidad, que el intercambio no se enmarque en una negociación de sometimiento a la justicia y de cese de hostilidades.

Pero bueno, no hablaremos de mi opinión frente a este tema puesto que los acercamientos ya están en marcha. Quiero referirme al acontecer cotidiano de los mismos, porque me parece que aun peor que el hecho de hacer acuerdos indebidos, es utilizarlos para obtener fines distintos y que el supuesto compromiso de liberar secuestrados se convierta en un asunto secundario. Es lo que creo que ocurre.

Estas conversaciones para llegar a un acuerdo humanitario no me parecen serias. Me da la impresión de que las usan, todos sus protagonistas, para obtener dividendos de imagen. Lo hace, antes que todos, Hugo Chávez, a quien lo único que le importa es su imagen; por eso esta siempre presto a apuntarse en cualquier circo; o en su defecto a montarlo el, como ocurrió en la cumbre iberoamericana.

Lo hacen las FARC, que deben estar reviviendo sus felices épocas caguanescas. Ya se habla incluso de reuniones entre Tirofijo y Chávez. Un delincuente en papel de jefe de estado. Seria ese el momento mas importante de la carrera delincuencial de Marulanda. Y por ultimo lo usa Piedad Córdoba, que se presta para el show, se pone las boinas, recibe flores, y muchas sonrisitas que van y vienen. No parecería ser ese el escenario en que se negocia con un grupo armado ilegal. No luce serio pensar que la paz de Colombia se obtendrá a partir del lamboneo (Largartería, en cachaco). Todo es una mamadera de gallo. Siempre he creído que ante una intención seria de alcanzar un acuerdo, este se lograría en una sola sentada, con la participación absoluta de las partes. Esta paseadera, este infinito de reuniones y fotos y declaraciones y entrevistas me parecerán siempre un vacilon.

Pienso en como terminara todo esto y creo que en el mejor de los casos, cuando ya los protagonistas hayan azotado pantalla hasta el cansancio, acordaran una liberación para justificarse y no salir mal librados. Liberaran posiblemente a 15 o 20 personas. Porque las FARC necesitan el argumento de que la liberación total no fue posible debido a la posición inflexible del estado. Así el gobierno, nuevamente, quedara como el malo del paseo.

Las FARC le maman gallo a Colombia una vez mas. Lo hacen porque saben que el gobierno también es mamagallista y también le mama gallo al país; y porque otros grupos armados también maman gallo. Como el ELN en sus paseos a La Habana. Quizás los únicos que no mamaron gallo fueron los paramilitares. Ellos si sometieron al gobierno de frente y sin vacilar, para luego entonces mamarle gallo a la justicia. Pero bueno, a nadie debe extrañar todo esto, pues si hay algo que nos caracteriza como pueblo es que somos mamagallistas.
En fin. Igual acá estamos estrenando reina y eso, si lo medimos en minutos de noticiero, es lo verdaderamente importante y serio.